viernes, 3 de abril de 2009
Un investigador valenciano, premiado por un estudio que casi abandona por falta de financiación
El investigador valenciano Enrique Roche Collado recibió hoy en el Congreso de la Sociedad Nacional de Diabetes el premio Alberto Sols, en reconocimiento a una investigación que comenzó hace veinticinco años y que estuvo a punto de abandonar por falta de financiación.
Enrique Roche Collado recibió el premio en reconocimiento a sus investigaciones sobre la reproducción de la función de las células beta, que son las encargadas de producir insulina, y en una entrevista a la Agencia Efe indicó que este galardón ha supuesto un revulsivo para continuar con la investigación que estaba a punto de abandonar.
El investigador, profesor de la Universidad Miguel Hernández de Alicante, indicó que el objetivo de su investigación es curar la diabetes, patología que, a pesar de su incidencia, consideró que es poco entendida ya que el origen de la enfermedad es distinta en cada paciente.
El especialista, que imparte clases en el área Nutrición y Bromatología en la sede universitaria de Elche, se mostró convencido de que la curación de esta enfermedad pasará por terapias personalizadas, ya que la conjunción de motivos que puede provocar la diabetes afecta a algunos individuos y a otros no.
Como ejemplo citó que a pesar de que la obesidad es uno de la causas que provocan la enfermedad no todos los obesos son diabéticos y aseguró, que en el 90 por ciento de los casos la diabetes se puede prevenir con dieta y ejercicio.
Explicó que el grupo de investigación que dirige tiene dos líneas de trabajo y en una de ellas se han identificado dianas moleculares que actuarían como fármacos para preservar la función de las células beta.
Roche Collado indicó que una empresa británica se ha mostrado interesada en estas investigaciones lo que contrasta, dijo, con que ni el Ministerio de Sanidad ni el de Educación le han dado un solo euro para financiar estas investigaciones.
El especialista atribuyó este hecho a que un grupo de investigación de Sevilla y, según dijo, vinculado al ministro de Sanidad, Bernat Soria, trabaja sobre lo mismo, aunque los resultados son contrarios a las conclusiones de su investigación.
Señaló que este grupo recibe una financiación de 50.000 euros mientras que él la única ayuda de la que dispone son 5.000 euros que al año le concede la Generalitat Valenciana.
Por ello consideró que el premio Alberto Sols de Investigación Básica Senior, que se suma a una premio nacional que recibió este año sobre medicina deportiva, es un apoyo de los profesionales para que continúe la investigación y puedan publicar lo investigado hasta ahora.
Explicó que la segunda línea de trabajo que lleva a cabo está relacionada con la diabetes tipo I y se trata de la obtención del mismo paciente de células mesenquimales, que son células madre adultas y de las que, a través de su reprogramación, se puede obtener insulina.
Estas células se obtienen de la grasa del mismo paciente por lo que se eliminaría el riesgo del rechazo, agregó el experto.
De lo que se trata, dijo, es de curar la enfermedad a través de la obtención de células que no sea rechazadas por el paciente y que son modificadas por un sistema de proteína y no a través de manipulación genética.
Reconoció que esta investigación ha ido más lenta por la falta de financiación.
Roche se mostró convencido de que con las actuales líneas de investigación que se siguen en muchos lugares del mundo la diabetes tendrá curación en un plazo de tiempo de unos veinte 20 años.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Su reloj biológico y la diabetes
La forma como responde nuestro cuerpo al ciclo del día y la noche parece estar directamente relacionada con nuestro riesgo de diabetes, afirma un estudio realizado por un equipo internacional de científicos.
La investigación identificó un gen involucrado en la función de nuestro reloj biológico que -dicen- está vinculado al nivel de glucosa en la sangre y al riesgo de sufrir diabetes tipo 2.
El estudio, publicado en la revista Nature Genetics, descubrió "evidencia clara" de que una falla en este gen conduce a la enfermedad.
Desde hace tiempo se piensa que nuestros ritmos circadianos (el reloj interno que controla los patrones de alimentación y sueño) juegan un papel importante en la enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.
En el nuevo estudio los científicos descubrieron que la hormona melatonina, que está vinculada a condiciones como el jet-lag y trastornos de sueño, también está relacionada al nivel de azúcar en la sangre.
Menos sueño más obesos
La diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes, se desarrolla cuando el organismo no puede producir suficiente insulina o es incapaz de aprovechar la insulina apropiadamente.
Sin ésta, el organismo no puede controlar los niveles adecuados de azúcar en la sangre lo que provoca problemas de salud.
"Tenemos evidencia extremadamente firme e irrefutable de que el gen que codifica un receptor de la melatonina está asociado a niveles altos de glucosa basal y un aumento en el riesgo de diabetes 2", expresó el profesor Mark MacCarthy del Centro de Diabetes de la Universidad de Oxford, quien dirigió el estudio.
La hormona melatonina controla nuestros ciclos de sueño y vigilia. Sus mayores concentraciones en la sangre se producen en la noche y las menores durante el día.
Es por eso, dicen los científicos, que los seres humanos funcionamos en ciclos de 24 horas, durmiendo durante la noche y despertando y sintiéndonos más activos durante las horas de luz.
Variantes genéticas
Los científicos de varias universidades analizaron el genoma de decenas de miles de personas de descendencia europea buscando asociaciones entre variaciones genéticas específicas y la diabetes tipo 2.
Uno de los equipos descubrió que una mutación genética está asociada a un riesgo de 20% de desarrollar esta enfermedad.
Otro equipo encontró una segunda variación que podría estar vinculada a niveles naturalmente más altos de azúcar en la sangre y al riesgo de diabetes 2.
Pero lo más importante, afirman los investigadores, es que ambas mutaciones están localizadas en el gen MTNR1B, que ayuda a controlar la función de la melatonina en distintas partes del organismo.
Tal como señala el profesor Philippe Froguel del Colegio Imperial de Londres y otro de los autores del estudio "ya existen investigaciones que sugieren que hay un vínculo entre los problemas de sueño y trastornos como la obesidad y la depresión".
"Y ambos están relacionados con la diabetes. Por ejemplo, sabemos que los niños obesos tienen a dormir mal y que la gente se vuelve más obesa si no está teniendo suficientes horas de sueño".
"Nuestro estudio demuestra que las anormalidades en el ritmo circadiano podrían en parte ser una causa de la diabetes y los niveles más altos de azúcar en la sangre", dijo el investigador.
Prevención
Según el científico, el estudio muestra que identificando a las personas que tienen altos números de mutaciones genéticas se puede detectar quién tiene más riesgo de desarrollar estas anomalías.
"Tenemos ahora un panorama claro de los principales genes involucrados con el nivel alto de azúcar en la sangre", señaló el profesor Froguel.
"Esto nos permite tener un mejor entendimiento de estos genes para desarrollar nuevos tratamientos".
"También estamos cerca de poder desarrollar pruebas para poder identificar a las personas que están en más riesgo de desarrollar en el futuro diabetes tipo 2", concluyó el investigador.
martes, 4 de marzo de 2008
Molécula obtenida de una rana podría ser útil contra diabetes
Una molécula obtenida de la secreción de la piel de una rana suramericana podría ayudar a un mejor tratamiento de la diabetes tipo 2, según un estudio difundido hoy.
La investigación desarrollada por científicos de las Universidades de Ulster y de los Emiratos Arabes Unidos, reveló que el compuesto llamado pseudin-2, obtenido de la secreción del anfibio, contribuiría a la producción de insulina.
De acuerdo con los expertos, que presentaron sus resultados en una reunión anual sobre la enfermedad, ese péptido podría ser útil para el desarrollo de una nueva clase de fármacos inyectables llamados incretinas, que estimulan la producción de insulina.
La pseudin-2 protege contra las infecciones a la rana paradójica, llamada así porque a medida que se desarrolla, su tamaño decrece.
Lo más importante es que el compuesto no provoca reacciones tóxicas a nivel celular.
Los investigadores británicos y árabes encontraron además que la versión sintética del pseudin-2 resultó más efectiva para controlar la diabetes tipo 2 que el compuesto natural obtenido del anfibio.
Desde hace tiempo, los científicos han investigado las moléculas que liberan por la piel las ranas o saliva de lagartos.
En la actualidad, existen medicamentos que producen insulina a partir de mecanismos de incretina, como la versión sintética de exendina, obtenida a partir de la saliva del monstruo de Gila.
martes, 26 de febrero de 2008
Perros adiestrados contra la diabetes
Monitores de glucosa, tiras reactivas, jeringuillas y ahora, perros para detectar una bajada en los niveles de glucosa de los diabéticos. Al menos eso es lo que propone la American Diabetes Association. Convenientemente entrenados serían capaces de detectar la hipoglucemia y dar un aviso que podría salvar la vida de su dueño.
Y es que las tareas asistenciales del mejor amigo del hombre no acaban con guiar a los ciegos o rescatar personas enterradas tras terremotos y derrumbes. En el último número de la revista Diabetes Forecast, se hacen eco de la capacidad de los perros de detectar unos bajos niveles de glucosa antes de que el propio paciente llegue a perder el conocimiento.
Aprovechando esta capacidad, y con un entrenamiento adecuado, avisarían con tiempo suficiente para salvar la vida del enfermo. En determinadas situaciones esta pérdida del conocimiento puede llevar a la muerte del paciente con diabetes.
Aunque se desconoce cómo son capaces de detectarlo, el hecho es que estos perros han dado un alto grado de independencia sus dueños, haciendo que no sea absolutamente necesario que estén siempre vigilados por otra persona.
Por el momento sólo existe un reducido número de centros en los Estados Unidos en los que se esté entrenando a los perros para este tipo de trabajo. Y aunque se necesitan varios años para entrenarlos, los resultados son espectaculares. Como dice la madre de un diabético, la primera noche que el perro te despierta para avisarte de que tu hijo está sufriendo un ataque, se te olvida todo el tiempo y dinero que has empleado en entrenarle.
jueves, 21 de febrero de 2008
Una investigación confirma la utilidad de las células madre embrionarias en la diabetes
Han conseguido lo que otros grupos no han logrado. El equipo dirigido por Emmanuel Baetge, de la compañía Novocell en San Diego, California, ha demostrado por primera vez que es posible conseguir, a partir de células madre embrionarias humanas, células pancreáticas endocrinas capaces de producir insulina y curar a ratones con diabetes. Se trata del primer paso hacia el desarrollo de una solución para miles de pacientes, aunque, de momento, sólo se ha probado en animales.
No es la primera vez que el grupo de Baetge sorprende a investigadores de todo el mundo con los resultados de su trabajo. Ya lo hicieron en 2005 y en 2006. En aquellas ocasiones estos científicos publicaron relevantes datos de sus estudios que iban orientados a conseguir lo que ahora publica la edición on line de la revista 'Nature Biotechnology'.
"Es un grupo de referencia porque siempre va un paso por delante de los demás", señala Franz Martín, catedrático de la Universidad Pablo Olavide e investigador principal del departamento de células troncales del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER) de Sevilla. Este científico señala la importancia de este trabajo al ser el primero que consigue crear células pancreáticas endocrinas a partir de las embrionarias y, tras injertarlas en ratones con diabetes, generar niveles de insulina adecuados; en definitiva, los injertos fueron capaces de curar la diabetes de estos animales.
"Nuestros datos ofrecen la primera evidencia de peso de que las células madre embrionarias pueden servir como una fuente renovable de células productoras de insulina funcional para terapia celular de la diabetes", ha declarado Emmanuel Baetge, director científico de Novocell, una compañía de ingeniería celular, y autor principal del estudio. "También muestra una fuerte evidencia de que las células del endodermo, derivadas de las progenitoras, son capaces de generar células secretoras que dan una respuesta insulínica en relación a la glucosa y que son funcionalmente similares a las células beta adultas humanas".
105 injertos
El equipo de Baetge ha aplicado en esta ocasión la técnica que ha venido desarrollando en los últimos años y que consiste en aplicar un protocolo para la obtención de células pancreáticas inmaduras (precursoras endocrinas) a partir de las células madre embrionarias procedentes de humanos. De esta forma, una vez obtuvieron este material lo implantaron en 105 ratones que habían sido manipulados para desarrollar diabetes.
Estas células precursoras al injertarlas en los roedores maduraron, no se sabe muy bien el motivo, hacia células endocrinas productoras de insulina. De tal forma, que los animales mostraron a los 30 días del injerto una respuesta insulínica, que fue óptima a los tres meses del trasplante. Los investigadores comprobaron que la producción de insulina dependía del nivel de glucosa de los animales, y que al eliminar el injerto los roedores volvían a ser diabéticos.
Sin embargo, un dato negativo que detectaron en una pequeña proporción de los animales fue que siete de ellos desarrollaron tumores un tiempo después del trasplante. Según los autores del trabajo, es posible que al inyectar las células endocrinas con ellas se inoculara también otro tipo de células más inmaduras que son las responsables de los tumores.
Aunque, tal y como señalan estos investigadores, tienen que desarrollar un método de filtrado o purificación celular para evitar que con el injerto se administren células que luego dan lugar a la formación de tumores, sus resultados son esperanzadores. "Hemos creado una potencial opción terapéutica que podría conducir a la primera aplicación de la terapia celular para el tratamiento de la diabetes", explica Alan J. Lewis, doctor y presidente de Novocell.
Por su parte, Franz Martín destaca los logros de este trabajo. "Han obtenido, a partir de las células madre embrionarias, una población de diferentes tipos de células que se encuentran habitualmente en los islotes pancreáticos, no sólo células beta. Han probado que este material se puede trasplantar con éxito en diferentes sitios del organismo como la grasa abdominal, el tejido subcutáneo abdominal y la cápsula renal. Y por último, con estos injertos han conseguido curar animales diabéticos".
Martín está de acuerdo en que el siguiente paso será en purificar esta técnica, algo que no es fácil, para conseguir una terapia completamente segura y, posteriormente demostrar su eficacia en humanos. "No sabemos el tiempo que se tardará hasta conseguir esto, pero este trabajo demuestra que se está en la línea de lograr un tratamiento para la diabetes, que cada año se avanza más y que no se va para atrás. Quizás nuestros hijos lo vean".
lunes, 7 de enero de 2008
Descubren una sustancia antidiabética para ser suministrada oralmente
Una investigación llevada a cabo en el Departamento de Biología de la Universidad de Haifa dio como resultado el descubrimiento de una sustancia que podría en un futuro utilizarla como tratamiento oral para la diabetes. La sustancia, que es un derivado de la levadura, es llamada el Factor de Tolerancia a la Glucosa " cuyas siglas en ingles son GTF. La investigación está ahora en la etapa donde la sustancia ha sido con éxito probada en ratas diabéticas, reduce el azúcar y lípidos en la sangre de los animales tratados. La siguiente etapa de la investigación deberá evaluar la eficacia en la gente," explicó la Dra. Nitsa Mirsky, quien conduce la investigación.
La diabetes es reconocida como un problema de salud de gran trascendencia a nivel global. Aproximadamente el 50 % de diabéticos es tratado con insulina, que tiene que ser inyectada, mientras el resto es tratado con medicaciones orales que tienden a ser más difíciles de regular y tiene a menudo efectos secundarios.
Esta investigación corriente fue conducida en dos niveles: en ratas diabéticas y a nivel de célula molecular. Los resultados indican que el GTF actúa de manera similar a la insulina en las ratas, bajando el nivel de glucosa, y del colesterol LDL - (el colesterol "malo"), y levantando el nivel del colesterol HDL- (el colesterol "bueno"). El Factor de Tolerancia a la Glucosa inhibe los procesos de oxidación que pueden causar arterosclerosis y complicaciones adicionales de la enfermedad como golpes y ataques cardíacos. Además, cuando el GTF es dado en la etapa temprana de la enfermedad, podría prevenir o retrasar complicaciones renales. El GTF también ayudó a prevenir cataratas y daño en la retina. También se halló que el GTF mejora la eficacia de la insulina inyectada. Una investigación adicional es necesaria a fin de encontrar un régimen combinado de la insulina y el GTF como tratamiento potencial por la diabetes.
miércoles, 10 de octubre de 2007
Omega-3 para el riesgo de diabetes
Una dieta rica en pescado y en ácidos omega-3 podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 en niños con predisposición, según un estudio
Son bien conocidos los efectos favorables del consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 para la salud del feto y el desarrollo infantil. Hay estudios que también pregonan sus beneficios en la depresión infantil. A todos estos efectos cabe sumar, ahora, y según un estudio estadounidense, su posible acción favorable en la reducción del riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 en niños propensos a padecerla.
Los resultados de un estudio reciente de la Universidad de Colorado y el Centro de Ciencias de la Salud en Denver (Estados Unidos) han atribuido nuevos beneficios a los ácidos grasos omega-3 para la población infantil. La investigación, publicada en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), afirma que dichos ácidos grasos podrían reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 en niños propensos a la enfermedad.
La inclusión de esta forma de grasa poliinsaturada de forma habitual en la dieta infantil podría relacionarse con un menor riesgo de desarrollar autoinmunidad contra los islotes pancreáticos, la alteración del sistema inmune asociada al desarrollo de la diabetes.
Una enfermedad de origen desconocido
El estudio trató de avanzar hacia el hallazgo del origen desconocido de los procesos que desencadenan la diabetes tipo 1 en niños y adolescentes (si bien se cree que tanto factores genéticos como ambientales están implicados en su desarrollo). Para ello, los investigadores examinaron si el consumo de los ácidos grasos omega-3 y omega-6 está asociado con el desarrollo en niños de anticuerpos contra las células pancreáticas que producen la insulina.
El estudio se llevó a cabo entre 1994 y 2006. Aglutinó a 1.770 niños con riesgo de desarrollar diabetes tipo 1, ya fuera por poseer un genotipo que predispone a la enfermedad o por tener un hermano o padre con diabetes tipo 1. Se siguió a los niños durante una media de 6,2 años a partir de un año de edad. La evolución de las células del páncreas que producen la insulina fue analizada en relación al consumo de ácidos grasos omega-3.
Los resultados mostraron que una dieta rica en omega-3 disminuye en un 55% la posibilidad de desarrollar diabetes. Los ácidos interfieren con las enzimas clave en el desarrollo de la inflamación de los islotes, posible disparador de la diabetes tipo 1.
Otros beneficios para la salud infantil
Este beneficios se suman a los ya conocidos efectos favorables que los ácidos grasos omega-3 pueden otorgar durante el embarazo. Un estudio reciente del grupo de investigación ALSPAC (Avon Longitudinal Study of Parents and Children) afirmaba, en este sentido, que el consumo de 340 gramos semanales de frutos del mar por parte de la mujer gestante se asocia con un desarrollo verbal más rápido.
Asimismo, esta forma de ácidos poliinsaturados desempeñan otras funciones muy importantes durante la lactancia y la infancia. Forman parte de las estructuras neurales, por lo que son imprescindibles en estas fases de crecimiento y desarrollo del tejido celular.
Sus beneficios no acaban aquí. Un estudio reciente de la Universidad Ben Gurion del Negev (Israel) ha mostrado que la inclusión habitual de ácidos grasos omega-3 en la dieta infantil también podría conllevar beneficios en depresión infantil. La investigación afirma que el consumo de alimentos ricos en omega-3 podría disminuir en más de la mitad los niveles depresivos.
Cómo incluirlos en la dietaJill Norris, director del estudio y profesor de la Universidad de Colorado, afirma tras los resultados que el estudio «es alentador, porque sugiere que se deberían poder desarrollar intervenciones nutricionales para prevenir la diabetes». Añadió que «es el primer estudio de este tipo» y que los beneficios aglutinan a «todos los ácidos grasos omega-3, no sólo los que se encuentran en el pescado».
Los ácidos omega-3 se obtienen a través de la alimentación. Los más importantes son el EPA, o ácido eicosapentanoico, y el DHA, o ácido docosahexanoico. Se encuentran de modo natural en los pescados azules como el atún, el salmón o las sardinas, así como en el marisco y otros alimentos marinos como las algas.
Existe otro ácido graso esencial de la misma familia que no sintetiza el organismo y se debe obtener a través de la dieta. Se denomina alfa linolénico y se encuentra en los aceites de semillas (soja, maíz o girasol), en los frutos secos y en el germen de cereales. Dicho ácido graso es capaz de transformarse en el organismo en los citados EPA y DHA, pero en una proporción muy pequeña, en torno al 5%.
miércoles, 3 de octubre de 2007
La enfermedad de Alzheimer podría ser una tercera forma de diabetes
En una reciente investigación realizada por científicos de la Northwestern University, se ha descubierto porqué un indicador de insulina en el cerebro (crucial para la formación de la memoria) deja de trabajar cuando se desarrolla la enfermedad de Alzheimer. Parece ser que una proteína tóxica encontrada en los cerebros de individuos con Alzheimer elimina los receptores de insulina en las neuronas.
Con la demostración que los niveles de insulina y sus receptores son más bajos en los cerebros de individuos con la enfermedad de Alzheimer, el estudio vierte la luz sobre la idea emergente que el Alzheimer es un “tipo 3” de diabetes.
Los nuevos resultados, podrían ayudar a los investigadores a determinarse qué aspectos de las drogas existentes que se utilizan actualmente para tratar a pacientes diabéticos pueden proteger las neuronas contra esta toxina, llamada ADDLs, e intentar por esta vía encontrar una cura definitiva para esta terrible enfermedad.miércoles, 19 de septiembre de 2007
El ejercicio aeróbico y el entrenamiento con pesas son la mejor combinación contra la diabetes
Estudio halla que el ejercicio es siempre bueno, pero al combinar dos técnicas se consiguen mejores resultados
Por Kathleen Doheny
Reportero de Healthday
LUNES 17 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que la mayoría de las personas sabe que el ejercicio puede ayudar a combatir la diabetes tipo 2, pero un tipo de régimen de acondicionamiento físico podría ser el más efectivo.
Específicamente, las sesiones de ejercicio que combinan el ejercicio aeróbico y el entrenamiento de resistencia parecen mejores para controlar el azúcar en la sangre que cualquiera de los tipos de actividad por sí solo, apuntan los investigadores.
El hallazgo es novedoso porque "la mayoría de los otros estudios han analizado sólo un tipo de ejercicio, ya sea el aeróbico o de resistencia", anotó el investigador principal, el Dr. Ronald J. Sigal, profesor asociado de medicina y ciencias cardiacas en la Universidad de Calgary en Alberta, Canadá.
El estudio aparece en la edición del 18 de septiembre de Archives of Internal Medicine.
Como parte de su investigación, el equipo de Sigal evalúo a 251 adultos entre los 39 y 70 años, todos con diabetes tipo 2 y que no hacían ejercicio regular al momento del comienzo del estudio.
Los participantes fueron asignados a uno de cuatro grupos: los que hacían 45 minutos de entrenamiento aeróbico tres veces a la semana, los que hacían 45 minutos de entrenamiento de resistencia (o sea, pesas) tres veces a la semana, los que hacían 45 minutos de ambos tipos de ejercicio tres veces a la semana, y los que no hacían ejercicio en absoluto.
El grupo de aeróbicos se entrenaba en una caminadora o bicicleta en el gimnasio; a todos se les dio membrecías. El grupo de resistencia se entrenaba también en el gimnasio, con sus respectivas membrecías, y hacían siete tipos de ejercicios diferentes en las máquinas de peso.
El equipo de Sigal evaluó los cambios en los valores de A1c, una medida que refleja las concentraciones de azúcar en la sangre en los dos o tres meses previos. La A1c se expresa como un porcentaje. Un descenso de 1.0 por ciento en el valor de la A1c podría ser asociado a una disminución en el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular de 15 a 20 por ciento, explicaron los investigadores, y en una reducción de 25 a 40 por ciento en el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes, tales como enfermedad ocular o renal.
Tal como se esperaba, el control del azúcar en la sangre mejoró en todos los grupos de ejercicio. Entre los que hacían ejercicios aeróbicos o de resistencia, el valor de la A1c se redujo en cerca de 0.5 por ciento en comparación con los que no se ejercitaban. Los que hacían ambos tipos de ejercicio habían duplicado ese nivel de éxito, con un descenso en el valor de la A1c de 0.97 por ciento en comparación con el grupo que no se ejercitaba. Los que no hicieron ejercicios no experimentaron cambios en sus valores de A1c a lo largo de las 26 semanas del estudio.
El mensaje final: "Existe un beneficio adicional al hacer tanto ejercicios de resistencia como aeróbicos", de acuerdo Sigal.
Destacó que el descenso de cerca de uno por ciento en el valor de A1c del estudio "se traduce en una reducción de 15 a 20 por ciento en el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular y de 25 a 40 por ciento en el riesgo de otras complicaciones, como la retinopatía", un problema ocular relacionado con la diabetes.
¿De qué manera combate la actividad física la diabetes tipo 2, la forma más común de la enfermedad asociada a la obesidad? De acuerdo con Sigal, "el ejercicio reduce la resistencia a la insulina. Hace que el transporte de glucosa [azúcar en sangre] sea más eficiente".
Otro experto dijo que las aportaciones del estudio suponen nueva información para las personas que desean combatir la diabetes.
"Básicamente, el entrenamiento aeróbico y de resistencia ofrecen buenos resultados, pero la combinación de ambos es aún mejor", señaló Cathy Nonas, directora de actividad física y nutrición del Departamento de salud e higiene mental de la ciudad de Nueva York, dietista registrada y educadora acreditada en diabetes.
Sin embargo, apuntó que las personas sedentarias necesitan a menudo tomarse las cosas con calma cuando comienzan a hacer ejercicio para mantener el programa de acondicionamiento físico con el tiempo.
Los participantes del estudio fueron aumentando sus sesiones de acondicionamiento físico hasta llegar a 45 minutos, anotó Nonas, y el grupo de la combinación terminó haciendo unas 4.5 horas de ejercicio a la semana, una cantidad que algunos podrían calificar como desalentadora.
"Nunca hablaría de 4.5 horas a la semana con alguien que no se ejercita en lo absoluto", dijo Nonas. En lugar de eso, Nonas fomenta dedicar cualquier tiempo a la actividad física para empezar. "Cualquier tiempo que se haga será bueno", apuntó. Entonces, anima a la gente a aumentar poco a poco el tiempo de ejercicio.
"Creo que el estudio es muy estimulante", agregó. "Plantea que cualquier ejercicio que se haga tendrá un efecto, y mientras más ejercicio se haga, mejor será el efecto".
Más información
Para saber más acerca de los beneficios del ejercicio para la diabetes, visite la American Diabetes Association.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango