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viernes, 8 de agosto de 2008

¿Trasplantes sin rechazos?

Fuente: BBC Mundo.

Una nueva técnica podría hacer innecesarios los poderosos medicamentos suministrados a los pacientes de trasplantes para evitar el rechazo del órgano o tejido trasplantado.

Los medicamentos inmunosupresores son necesarios para prevenir el rechazo del sistema inmune, pero pueden ocasionar efectos secundarios.

En ocasiones no evitan que con el tiempo el organismo rechace el nuevo órgano.

La técnica, desarrollada por la Universidad de Schleswig-Holstein, en Alemania, consiste en el aislamiento y modificación química de un tipo de célula de glóbulo blanco del donante.

Una vez modificadas en el laboratorio, estas células ganan la capacidad de destruir aquellas del sistema inmunológico del paciente generadoras del rechazo.

A la vez, activan la acción de otro tipo de célula que juega un papel beneficioso en la aceptación por parte del organismo de un órgano o tejido extraño.

Luego, estas células del donante se cultivan junto con otras del receptor para finalmente inyectarse en el paciente.

Más desarrollo

El doctor James Hutchinson, quien encabezó el equipo investigador, declaró que la técnica está aún en una fase preliminar.

Sin embargo, como informa el periodista de la BBC Richard Warry, los resultados en 17 pacientes son promisorios.


Uno de los pacientes incluso permaneció durante ocho meses sin recibir medicamentos inmunosupresores. A otros se les suministraron dosis bajas.

En palabras de Hutchinson, con la técnica "se podría ofrecer a los pacientes de trasplantes una mucho mejor calidad de vida, libre de una medicación compleja".

Keith Rigg, vicepresidente de la Sociedad Británica de Trasplantes, manifestó a la BBC que "se trata de una labor interesante que tiene el potencial de reducir tanto el riesgo de rechazo como la dosis de medicamentos inmunosupresores, todo lo cual es una buena noticia para los pacientes".

Rigg agregó que "se necesita desarrollar y pulir más la técnica pero el proceso aparenta un gran potencial".

Por esa razón "se seguirá con mucho interés" el desarrollo de esta nueva práctica médica.

Los detalles de la investigación de la Universidad de Schleswig-Holstein aparecen publicados en el último número de la revista especializada Transplant International.

lunes, 7 de abril de 2008

Vía libre al primer trasplante de cara

Fuente: Publico.es.

Nadie diría, a primera vista, que Pedro Cavadas (Valencia, 1965) es uno de los cirujanos reconstructivos más prestigiosos del mundo. Su juventud, su indumentaria informal y la forma llana en la que se expresa pueden hacer pensar a su interlocutor que se encuentra más bien ante un aventurero, un montañero o el encargado de un safari africano. Pero las manos le delatan. Grandes, dotadas de dedos finos y precisos, las manos de Cavadas serán claves para que el cirujano salga airoso en los próximos meses de un gran reto: realizar con éxito el primer trasplante de cara en España.

Tras saltar a la fama por algunos de sus logros, como el primer trasplante bilateral de manos del mundo en una mujer o el injerto de un brazo amputado en una pierna para mantenerlo vivo hasta su posterior reimplante, este cirujano señala que ya tiene el visto bueno de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para realizar el primer trasplante de cara en España. Se trata de una intervención que sólo se ha realizado en dos ocasiones en mundo, ambas en Francia, si se descarta un supuesto tercer caso realizado en China que, según este especialista, “no cuenta” porque no está bien documentado en la literatura científica.

El trasplante que se propone llevar a cabo Cavadas es técnicamente similar al primero del mundo, llevado a cabo con éxito el 27 de noviembre de 2005 en Amiens (Francia) por un equipo encabezado por los especialistas Bernard Devauchelle y Jean-Michel Dubernard. No obstante, Cavadas advierte de que el caso que tiene entre manos es complejo y “tiene muchas pegas” al margen de la cirugía. Mientras que en el caso de Isabelle Dinoire, la mujer francesa que se convirtió en la primera trasplantada de cara del mundo, el origen del traumatismo fueron los mordiscos de su perro, que le arrancaron parte del rostro, el paciente que operará Cavadas padece una enfermedad rarísima que el cirujano prefiere no citar para no dar pistas que pudieran servir para identificar al receptor.

“El caso requiere un régimen anestésico peculiar y es tres veces más complicado que el causado por un traumatismo, sobre todo por el manejo de la enfermedad”, explica el especialista, que añade que él y su equipo están estudiando mucho el caso para no cometer errores, en primer lugar por el paciente, y en segundo porque va a tener repercusión. “No podemos fallar, aunque si te arriesgas, te arriesgas, pero hay que atarlo todo mucho”, apunta.

No obstante, en este caso, el balance riesgo-beneficio es favorable al paciente, ya que sufre una pérdida facial “más allá de lo que es reconstruible”. “Se pueden conseguir narices muy convincentes con tejido propio, al igual que ocurre con las orejas o un labio –los dos no–, pero a partir de un determinado tamaño del defecto, las técnicas con tejido propio no ofrecen buen resultado, y ahí se considera el trasplante”, sostiene el médico.

En cuanto a los plazos para llevarlo a cabo, Cavadas espera tenerlo todo listo para que se pueda buscar donante a finales de este año. “Eso quiere decir que, en ese momento, lo tienes que tener todo solucionado, que el receptor está al otro lado del teléfono y el equipo médico está listo para empezar”, señala. Una vez alcanzada esa fase, el momento en que realmente tendrá lugar el trasplante “es algo que no se puede planear”, agrega Cavadas, ya que en cualquier momento puede llegar la llamada de los responsables de coordinación de trasplantes anunciando que hay un donante potencial, y es entonces cuando todo se pone en marcha.“En nuestro primer caso del trasplante bilateral de manos”, recuerda, “nos llamaron tras llevar toda la mañana con una cirugía muy larga, que terminó a mediodía. Después preparamos todo y empezamos a las siete de la tarde para terminar a las seis de la mañana del día siguiente. Me habría encantado empezar a las ocho de la mañana, pero es lo que hay. Si estás cansado, ya descansarás”.

Un trasplante parcial

Por otro lado, Pedro Cavadas, que recibió a Público en la clínica que lleva su nombre en la capital del Turia, confirma que su trasplante de cara será parcial, al igual que el de los franceses, y cree que aún habrá que hacer muchos de este tipo antes de atreverse a afrontar el primer trasplante de rostro completo del mundo. A su juicio, esto se debe a un principio básico de la práctica médica, y también de la vida: “No te metas donde luego no vas a poder salir si hay problemas. En un trasplante de manos, si a los 20 años el paciente las rechaza, se las quitas y se queda como estaba al principio, pero el trasplante total de cara incluye los párpados, y si se pierde debido a un rechazo estás dejando los globos oculares desprotegidos, y ese es un mal problema porque un ojo sin párpado es un ojo perdido en un plazo no muy largo de tiempo. Además, encontrar un donante de cara cuesta mucho”.

Precisamente, ésta es otra de las dificultades que hay que superar para llevar a cabo una intervención de estas características: encontrar un donante apropiado. “Es, probablemente, la donación más difícil; ya es complicado encontrar donantes de manos, porque son órganos visibles con emotividad asociada, así que no se sabe el tiempo que puede pasar desde que estamos dispuestos y con todos los problemas técnicos solucionados hasta encontrar un donante. Además, al tratarse de trasplantes singulares que tienen repercusión, la familia del donante, de algún modo, puede acabar sabiendo quién es el receptor”, añade.

En cuanto al trasplante en sí, tendrá lugar en el Hospital La Paz de Valencia y supone un reto desde el punto de vista de la organización, si bien “las doce horas de cirugía son un ratito comparado con todo lo demás”, como la gestión de la medicación inmunosupresora, que es siempre “el precio a pagar por el paciente trasplantado”. “Hay que engañar al cuerpo para que aguante y no rechace un tejido de otra persona, y el único modo que sabemos para conseguirlo es envenenar el sistema inmune del paciente, dejándolomedio desconectado para que no reaccione violentamente contra el órgano trasplantado, aunque entonces tampoco lo hace contra infeccionesy tumores”.

En esta misma línea, el cirujano maxilofacial Patrick H. Warnke, de la Universidad de Kiel (Alemania), autor en 2004 del primer trasplante de mandíbula regenerada por el propio paciente tras serle injertada bajo el hombro, explica a Público que la medicina regenerativa, y sobre todo la ingeniería de tejidos, será “la solución en el futuro para evitar las enfermedades secundarias que pueden apareceren personas sometidas de por vida a medicación inmunosupresora, como el cáncer”, la principal pega de los trasplante.

Inmerso en solucionar problemas graves, Cavadas no quiere ni oír hablar de la cirugía estética. El especialista, que reconoce que llegó al campo de la cirugía reconstructiva “casi de rebote”, prefiere dejar esa especialidad “para quien le guste”. “Es la cirugía de la banalidad y la vanidad”, remacha Cavadas, que muestra su preferencia por la gente “con problemas de verdad, que lo está pasando mal”. Por último, preguntado por sus detractores, lamenta que “el ser humano vea siempre como agresivo el éxito de otro”. “De acuerdo que no sea bueno, pero déjalo en neutro”.

El trasplante de antebrazos más atrevido

Tras los buenos resultados obtenidos con el primer trasplante bilateral de manos en una mujer en noviembre de 2006 –Alba Lucía Carmona– y de otro caso posterior que también está evolucionando como se esperaba, Cavadas y su equipo esperan poder realizar en los próximos dos meses, cuando surja un donante, la primera operación de este tipo del mundo en el que el injerto se realizará por encima de la altura de los codos.

Nunca se ha hecho antes un trasplante tan alto, y el cirujano cree que el resultado será “bastante peor” que si se ejecutara a nivel de los antebrazos. Aunque en principio la cirugía a emplear será menos compleja, ya que a ese nivel hay menos músculos, nervios, venas y arterias, y además todos los elementos son más grandes, el sangrado es mucho mayor,
al igual que el tamaño de las heridas y el resultado funcional.

“No se ha hecho todavía en el mundo, pero extrapolando lo que ocurre con un reimplante de un antebrazo propio a ese nivel, el resultado será mejor que una prótesis, pero no espectacular. El paciente [un hombre que sufrió un accidente al recibir una descarga de corriente de alta tensión] podrá mover el codo y hacer una pinza básica con la mano, que es mucho más de lo que se consigue hacer con una prótesis, pero menos de lo que se puede hacer con un trasplante a nivel del antebrazo”, apunta Cavadas.

La existencia de prótesis cada vez más avanzadas podría modificar el panorama del mundo de los trasplantes en el futuro, al convertir algunos en innecesarios. Por ejemplo, la existencia de prótesis de piernas y manos hacen poco razonable la realización de trasplantes de miembros inferiores, y también de los de una sola mano. En el caso de las manos, someter a un paciente al riesgo que supone la medicación inmunosupresora es discutible que sea beneficioso, ya que teniendo una sola mano sólo hay cuatro o cinco tareas que no se pueden hacer, como por ejemplo abrir una botella.

“Someter al paciente a un riesgo de complicaciones serias o la muerte no es justificable en estos casos”, señala el cirujano valenciano, que cree que los trasplantes y las prótesis son dos vías “que avanzan en paralelo”. “En los países donde hay enormes dificultades para conseguir donaciones, cuando las prótesis estén bien desarrolladas podrían ser una opción más razonable, pero en España es mucha mejor opción un trasplante”, concluye.

viernes, 1 de febrero de 2008

Órganos trasplantados sin rechazo

Fuente: Neo Fronteras.

Tres equipos de investigadores han conseguido de manera independiente trasplantar órganos de tal modo que el receptor no necesite tomar inmunodepresores de por vida como hasta ahora sucede. La nueva técnica consigue educar al sistema inmunitario para que no rechace el nuevo órgano y lo considere como propio.

Los tres estudios se publican en New England Journal of Medicine, son preliminares y en ellos han participado sólo unos pocos pacientes, así que hay que tomar esta noticia con las debidas precauciones.

Hasta ahora cada vez que se trasplantaba un órgano había que administrar al paciente inmudepresores, que como su nombre indica reducen la actividad del sistema inmunitario. De este modo se evita que el órgano trasplantado se vea atacado por dicho sistema y sea deteriorado. Lo malo es que al tener debilitado el sistema inmunitario las personas con órgano trasplantado son más susceptibles de padecer infecciones. Además, esta medicación la tienen que tomar de por vida. Aunque el riñón sea de un familiar se necesitan fármacos inmunodepresores que eviten el rechazo.

Se efectúan miles de trasplantes de riñón cada año y un 99% de los pacientes están vivos un año después de la operación. En otros casos también hay un porcentaje elevado de éxito, pero siempre a costa del uso de inmunodepresores.

En anteriores trabajos en animales se sugería que se podría evitar el uso de estos fármacos. Ratones y monos a los que se había realizado un trasplante y se les había administrado células troncales podían algunas veces sobrevivir sin inmudepresores.

Las células sanguíneas procedentes de la médula ósea generan los glóbulos blancos, como las células B que producen anticuerpos y las células T que son importantes a la hora de distinguir al anfitrión del donante. Los investigadores descubrieron que trasplantando este tipo de células en el receptor se creaba un sistema inmunitario híbrido y el órgano trasplantado no era reconocido como extraño. Aunque los métodos difieren un poco en los tres casos los resultados se basan en las mismas premisas.

El grupo de Michael Stormon del Children’s Hospital (Sydney, Australia) informa haber trasplantado un hígado de una niña de 9 años con hepatitis. En este caso su sistema inmunitario estaba muy debilitado por el tratamiento, y las células inmunes foráneas procedentes del donante del hígado casi reemplazaron las funciones del sistema inmunitario de la paciente. Hubo incluso que revacunar a la paciente frente a ciertas enfermedades que no había pasado el donante. La niña fue capaz de dejar el tratamiento con inmudepresores un año después de la operación y no ha experimentado ningún problema en los cuatro años trascurridos desde entonces.

El segundo equipo de investigadores pertenecen a la Universidad de Stanford (California, EEUU) e informan de un éxito similar sobre un paciente que recibió un riñon de su hermano. El paciente fue tratado con radiación y fármacos que destruyeron sus células T. Después recibió el riñón y una transfusión de sangre enriquecida con células troncales productoras de células sanguíneas procedentes del mismo donante. Las pruebas genéticas revelan que las células inmunitarias del hermano circulan por el cuerpo del receptor después de más de dos años de la operación. El paciente dejo de tomar inmunodepresores y no ha experimentado rechazo hasta el momento.

El tercer grupo dirigido por David Sachs del Massachusetts General Hospital (Boston, EEUU) informa de un éxito similar en trasplante de riñón sobre cinco pacientes. En este caso los donantes no estaban emparentados con los receptores. En sistema inmunitario de uno de los pacientes rechazó el trasplante, así que los médicos añadieron al protocolo de los cuatro restantes la destrucción de sus sistemas inmunitarios propios. Los cuatro admitieron bien el trasplante de médula ósea de los donantes de sus riñones y ahora llevan una vida normal sin usar inmunodepresores a casi un año después de la operación. Sorprendentemente estos individuos ya no producen células inmunitarias de los donantes, produciendo sólo las propias. La razón por la que no rechazan el órgano trasplantado es un misterio.

Pero no todo es perfecto. El trasplante de médula ósea entraña ciertos riesgos, así que queda trabajo por hacer. Estos tres estudios ilustran que se empieza a comprender cómo se puede entrenar al sistema inmunitario para que pueda tolerar células foráneas. Una vez se comprendan los mecanismos implicados será mucho más fácil evitar el rechazo en caso de trasplante de órganos.

martes, 29 de enero de 2008

Todo listo para el primer trasplante de cara en España

Fuente: adn.es.

El especialista en cirugía reconstructiva Pedro Cavadas anuncia que los trámites para conseguir la autorización legal ya están avanzados.

El especialista en cirugía reconstructiva Pedro Cavadas ha anunciado hoy que los trámites legales para conseguir la autorización al primer trasplante de cara que se realice en España ya están avanzados, que cuenta con el apoyo de la Organización Nacional de Trasplantes y que los posibles candidatos ya están preparados para ser trasplantados en cuanto se encuentre donante.

El doctor Cavadas ha hecho estas declaraciones instantes antes de pronunciar la conferencia Retos de la cirugía reconstructiva del siglo XXI en un hotel valenciano, al que ha acudido invitado por el Club de Encuentro Manuel Broseta.

"Todavía nos queda un poco para empezar a buscar donante, estamos ahora mismo en fase de trámite, pero la ONT es muy favorable", ha señalado.

"Hay que tener en cuenta- ha apostillado- que podríamos tardar algo más que en el caso de un trasplante de manos, ya que donar un segmento de la cara de un familiar querido no es tan sencillo como donar un riñón, hígado o corazón".

Este cirujano valenciano, autor del primer trasplante bilateral de manos realizado en España, ha señalado que "ya hay listos más pacientes para el tercer, cuarto y quinto trasplante de manos, y se trata de intervenciones muy complejas en sí mismas, pero ése no es el reto, sino que hay que desarrollar un programa completo en beneficio del paciente".

En este sentido, ha informado de que el segundo paciente al que ha trasplantado las manos se encuentra "impecable".

"Se trata de una persona que ha decidido no exponerse a los medios de comunicación, evoluciona muy bien, hace casi tres meses que le intervinimos. Hoy me lo he cruzado en un semáforo y está perfecto, hace una vida autónoma y su recuperación va mucho más rápido que la de la primera paciente", ha apuntado.

Trasplante por encima del codo

En referencia al tercer candidato, cuya operación podría tener lugar dentro de unos meses, Cavadas ha dicho de que se trata de un hombre joven que perdió ambos antebrazos en un accidente, uno a la altura del codo y otro por encima de la articulación.

"Hoy se le ha aplicado una cirugía previa para poder trasplantar dentro de unos meses, una intervención para doblar el codo. Es un mal caso, ya que no hay antecedentes en el mundo de trasplantes por encima del codo", ha indicado.

" Es una persona que no puede hacer nada por sí misma, y si se puede lograr que tenga autonomía seguro que merece la pena este trasplante", ha precisado Cavadas.

A pesar del éxito de sus intervenciones y del eco internacional de las mismas, el doctor Cavadas se ha mostrado contrario a anunciar proyectos futuros, como el trasplante de cara, antes de haberlos realizado.

"Esto va en contra de mi religión, es de tontos anunciarlo antes de hacerlo, pero se hace así para facilitar que la familia del posible donante haya oído hablar de que se va a hacer un trasplante de cara", ha precisado.

"Me encuentro incómodo hablando de esto, se anuncia solo por sensibilizar a la sociedad igual que se hizo con el trasplante de manos. Y la verdad es que tuvo efecto, tardamos sólo un par de meses en encontrar donantes para el primer caso y un mes para el segundo. Son plazos inauditamente cortos, en otros países han tardado años",ha comentado.

jueves, 24 de enero de 2008

Una australiana cambia de grupo sanguíneo tras un trasplante

Fuente: MIPUNTO.com.

Una niña australiana cambió espontáneamente de grupo sanguíneo y adoptó el sistema inmunológico de su donante tras someterse a un trasplante de hígado, un caso sin precedentes conocidos, señalaron el jueves fuentes médicas.

Demi-Lee Brennan, aquejada de una grave enfermedad, tenía nueve años cuando recibió el trasplante, afirmó a la AFP el equipo médico del hospital infantil de Sidney.

Nueve meses después los médicos descubrieron que había cambiado de grupo sanguíneo y de sistema inmunológico para adoptar los del donante, después de que las células madre del nuevo hígado emigraran a su médula ósea.

Ahora vive con un hígado sano de 15 años, dijo Michael Stormon, uno de los hepatólogos que la tratan, quien intentó en vano encontrar casos similares en el mundo.

"Es sumamente insólito, de hecho no sabemos de ningún otro caso en el que haya ocurrido esto", declaró Stormon a la AFP en el hospital infantil de Westmead.

"En efecto, se había sometido a un trasplante de médula ósea. La mayor parte de su sistema inmunológico también había cambiado por el del donante", agregó.

La madre de Brennan, Kerrie Mills, calificó el hito de "milagro" y la propia paciente dijo en rueda de prensa que los doctores le habían devuelto la vida.

"No puedo agradecércelo lo suficiente. Es como mi segunda oportunidad", afirmó.

El equipo médico que trató a Brennan está muy interesado en analizar si es posible sacar provecho de este caso, habida cuenta de que el rechazo de órganos del donante por parte del sistema inmunológico del receptor es una de las principales barreras para los trasplantes.

Stormon estima que la niña pudo haberse beneficiado de "una secuencia de acontecimientos fortuitos". Es posible --dice-- que una infección postrasplante haya permitido a las células madre hepáticas de su donante proliferar en su médula ósea, donde se desarrollan las células sanguíneas.

La dificultad estriba ahora en establecer si es posible reproducir este resultado en otros pacientes.

"Nuestro desafío ahora es intentar entender cómo ocurrió", adelantó Stormon.

"El Santo Grial de la medicina del trasplante es la inmunotolerancia. Ella es un ejemplo de que puede ocurrir", concluyó.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Cáncer: esperanza en transplantes

Fuente: BBC Mundo.

La investigación de un científico estadounidense arrojó como resultado que las células inmunes tomadas de alguien sano pueden ser usadas para batallar el cáncer en otra persona.

El estudio, publicado en la revista New Scientist, señala que alguna personas parecen tener células que tienen una mayor habilidad de enfrentar el cáncer cervical en los tubos de ensayo.

El doctor Zheng Cui, quien tuvo a su cargo de la investigación, ahora quiere transplantar más "granulocitos" potentes a los pacientes.

El hallazgo ha sorprendido a algunos expertos que creían que los granulocitos desempeñaban un rol menor en la lucha contra el cáncer.

El sistema inmune del organismo ayuda a combatir las infecciones, pero también juega un papel clave en la destrucción de las células cancerígenas.

Prueba de ensayo

La idea de recibir células inmunes, ya sea del propio organismo o de un donante, no es nueva.

Sin embargo, la investigación efectuada en la Universidad Médica de Wake Forest, Carolina del Norte, apunta a una célula distinta como potencial fuente de cura.

Y es que los granulocitos están normalmente asociados con la respuesta del organismo a infecciones bacteriales.

En su investigación, el doctor Cui tomó muestras de 100 voluntarios y mezcló en el laboratorio sólo sus granulocitos con células de cáncer cervical.

Encontró que una muestra parecía matar el 97% de las células cancerígenas en apenas dos días, mientras que al otro lado de la escala, después de 48 horas, una muestra había destruido sólo 2% de las células cancerígenas.

Los pacientes con cáncer suministraron granulocitos, que tenían una habilidad menor al promedio de matar las células cancerígenas.

Lo mismo ocurrió con personas que decían sufrir de estrés y con los mayores de 50 años.

Aún más sorprendente fue que incluso la época del año pareció tener un efecto sobre la potencia de los granulocitos.

"Nadie pareció tener la habilidad de matar las células cancerígenas durante los meses de invierno", apuntó el doctor Cui.

En otra investigación se encontró que los granulocitos de una raza de ratones completamente resistente al cáncer curó la enfermedad cuando fueron transplantados a otros ratones.

El doctor Cui tiene planes de experimentar con humanos para ver si los granulocitos de los donantes - que son abundantes y fácilmente cultivados - pueden tener un efecto similar.

Riesgos de ataque

Sin embargo, un experto británico advirtió de los posibles riesgos de los experimentos.

Aunque las transfusiones de granulocitos ya se le hacen a pacientes que tienen sistemas inmunes deteriorados, normalmente se les irradia para asegurarse de que ninguna otra célula inmune pase al paciente por error.

Si esa eventualidad ocurre, puede provocar la llamada enfermedad injerto huésped en la que el donante reconoce al nuevo organismo como un invasor y le lanza un ataque con ocasionales consecuencias fatales.

El doctor John Gribben, inmunólogo del Hospital St. Bartholomew de Londres, dijo que se sorprendería si el doctor Cui recibe la aprobación para hacer transplantes de "células" vivas a un paciente con cáncer.

"Desde mi punto de vista es más que un riesgo teórico", señaló.

Sin embargo, agregó que los resultados de la investigación eran sorprendentes, añadiendo que hacía falta hacer más trabajo para confirmar que los granulocitos tenían efecto en otra variedad de cáncer y no sólo en el cervical.

"Hay bastante gente estudiando la posibilidad de terapia de células para el cáncer, pero no muchos trabajan con granulocitos".