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miércoles, 29 de octubre de 2008

¡A dormir de día!

Fuente: BBC Mundo.

Los habitantes de Ecuador, Perú y Colombia reciben a diario niveles de radiación ultravioleta extremos debido al deterioro de la capa de ozono en la franja ecuatorial, según una investigación de la Agencia Espacial Civil Ecuatoriana (EXA).

El estudio se fundamenta en mediciones hechas por la EXA en los últimos seis meses y en la información proporcionada por 10 satélites pertenecientes a diferentes agencias espaciales y ambientales alrededor del mundo.

Los datos que arrojan las imágenes satelitales y los sensores de rayos ultravioleta (UV) indican que esta región está sometida la mayor parte del día a índices de radiación UV muy superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según los directivos de la EXA y algunos expertos en la salud, el efecto a corto y mediano plazo de este fenómeno será un aumento en los casos de cáncer de piel y otras enfermedades relacionadas al exceso de exposición a la radiación.

El debilitamiento de la capa de ozono se estaría produciendo a lo largo de toda la franja ecuatorial del planeta, pero afectaría en mayor medida a algunas ciudades de los países andinos debido a la altura en la que están ubicadas.

"Fuera del nivel de tolerancia"

Según Ronnie Nader, director de operaciones de la EXA, "la capa de ozono sobre la franja ecuatorial se ha debilitado tanto que la radiación que pasa a nuestro territorio está fuera del límite de tolerancia humana".

Nader notó este fenómeno mientras realizaba un curso de análisis de imágenes satelitales en Rusia como parte de su preparación para convertirse en astronauta.

A su regreso a Ecuador, y tras crear la EXA, decidió realizar esta investigación con la adquisición de sensores de rayos UV y la interpretación de datos satelitales de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), la Agencia Ambiental Canadiense (CEAA, por sus siglas en ingles), y el Instituto Real Meteorológico de Holanda (KNMI, por sus siglas en holandés), entre otros.

"Hemos navegado por montañas de datos y todos los satélites indican que hay un debilitamiento de la capa de ozono", le explicó Nader a BBC Mundo.

"Además tuvimos que traer dos máquinas automáticas que inmediatamente calculan el índice de radiación UV y comenzamos a tener índices catastróficos. En el caso de Quito, por ejemplo, se han registrado hasta 24 puntos, más del doble que el límite de tolerancia humana".

Índice UV

La OMS junto con la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) y la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP, por sus siglas en inglés) realizó una guía práctica sobre el índice UV (IUV) solar mundial para la que se creó una tabla para medir el efecto de la radiación solar en los seres humanos.

De acuerdo a esta escala del IUV, la exposición de 6 a 7 puntos es considerada alta, de 8 a 10 muy alta y por encima de los 11 puntos se la califica de extremadamente alta.

La OMS recomienda que, pasado el nivel de 8 puntos en la escala, una persona debe "evitar salir en las horas centrales del día, buscar la sombra y usar de manera imprescindible ropa de manga larga, crema protectora, y sombrero".

Los niveles que la EXA registra a diario en Quito y en Guayaquil están por encima de los 11 puntos durante un promedio de seis horas diarias.

Esto, según Nader, estaría sucediendo en la mayoría de ciudades de Ecuador y Perú, y en algunas regiones de Colombia.

Eso se sustenta en imágenes del satélite SCIAMACHY en las que se puede apreciar claramente como la región andina cuenta con los mayores niveles de exposición UV.

Nader asegura que, de acuerdo a los registros históricos satelitales, este fenómeno vendría ocurriendo desde hace aproximadamente 10 años.

"Dormir de día"

Los datos presentados por la EXA fueron confirmados por la Fundación Ecuatoriana de la Psoriasis (FEPSO), otra institución que ha venido realizando mediciones de la radiación UV en Ecuador en los últimos tres años.

La FEPSO envía los resultados al Instituto de Física de Rosario (IFIR), en Argentina, donde se mide el ozono de toda América Latina.

"Quito se ha mantenido desde alto a extremo, y el último año se ha mantenido desde muy alto a extremo", le explicó a BBC Mundo la dermatóloga Cecilia Cañarte, presidenta de la FEPSO.

Según Cañarte, en Quito no han tenido "una radiación baja en todo el año, aún con cielo nublado".

La FEPSO también ha llevado a cabo estudios sobre el cáncer de piel entre poblaciones "vulnerables", como los pescadores, albañiles, campesinos y taxistas, quienes por su actividad pasan la mayor parte del tiempo expuestos a la luz solar.

Según Cañarte "el cáncer de piel en algunos casos se ha duplicado en los últimos 20 años" y asegura que otra población extremadamente vulnerable es la de los niños, quienes pasan muchas horas al aire libre en las escuelas.

Cañarte explica que el cáncer de piel es acumulativo y que sus efectos no se presentan de inmediato, por lo tanto "un descuido ahora se puede lamentar en el futuro".

"Estamos hablando de un futuro que no va a suceder en 10 años o 20 años, sino que puede suceder ya, al mes o a los dos meses, dependiendo el tipo de piel que tengamos", afirma la especialista.

Para Cañarte, el problema de la radiación "nos obligará a cambiar nuestro estilo de vida".

Según la dermatóloga, en el último congreso de Fotobiología y Fotomedicina que se realizó en Porto Alegre, Brasil, varios expertos pronosticaron que en un futuro, el ser humano tendrá que "dormir de día y trabajar de noche".

lunes, 25 de agosto de 2008

Implantan semillas radiactivas a veinte pacientes con cáncer de próstata

Fuente: 20minutos.
  • Se logra destruir el tumor sin tener que intervenir quirúrgicamente.
  • El isótopo radiactivo emite una radiación continua de baja energía.
  • La edad media de los pacientes se sitúa en torno a los 70 años.
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Unos veinte pacientes con cáncer de próstata han sido tratados en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba con la implantación de semillas radiactivas para eliminar el tumor, evitando con esta iniciativa novedosa la cirugía.

Según la Junta de Andalucía, se logra destruir las células tumorales sin necesidad de intervenir quirúrgicamente y se ha incorporado al hospital cordobés hace un año, un periodo en el que todos los casos tratados han evolucionado favorablemente.

La jefa de servicio de Oncología Radioterápica del Reina Sofía, Amalia Palacios, ha señalado que los resultados definitivos se conocerán a largo plazo, ya que las semillas, que contienen yodo 125, actúan lentamente.

Este isótopo radiactivo, que permite eliminar el tumor, emite una radiación continua de baja energía que se prolonga durante unos dos meses, mientras que a los seis meses la actividad es del 10 por ciento y al año del 0 por ciento.

La edad media de los pacientes intervenidos se sitúa en torno a los 70 años y a todos ellos se les detectó el tumor tras observar en una analítica de rutina que los antígenos prostáticos se encontraban elevados.

La técnica se conoce como braquiterapia prostática en tiempo real y sus principales ventajas estriban en que se evita la cirugía radial al paciente (la extirpación de la próstata) y se reduce el ingreso postoperatorio, pues se puede incorporar inmediatamente a la vida laboral y social, en unas horas o unos días en función de su actividad.

Los efectos secundarios de la colocación de las semillas son de escasa consideración, ya que los órganos próximos, tanto la vejiga como el recto, reciben muy poca radiación. El número de semillas que se coloca oscila entre 70 y 100 unidades, según el tamaño de la glándula.

sábado, 12 de abril de 2008

Un escudo contra las radiaciones

Fuente: Publico.es.

La radioterapia es una herramienta esencial para el tratamiento del cáncer, pero tiene una gran pega: además de destruir las células cancerosas, daña también las células del tejido sano; sobre todo, del sistema digestivo, la médula ósea y el bazo. Pero este efecto nocivo de la radiación podría tener los días contados si un fármaco experimental, que por el momento ha probado su eficacia en ratones y monos rhesus y comenzará a ensayarse este año en personas, funcionara también en seres humanos en el futuro. De la misma forma, su aplicación podría rebasar el ámbito médico, ya que los padres del medicamento creen que podría ser de utilidad para neutralizar los efectos de las radiaciones procedentes de una bomba sucia o del accidente en una instalación nuclear.

El fármaco, denominado CBLB502 y desarrollado por un grupo de investigadores dirigido por Lyudmila Burdelya, del Instituto Oncológico Roswell Park de Buffalo (EEUU), evita que las células gastrointestinales y de la médula espinal sean destruidas, sin rebajar el efecto de la radioterapia sobre el tumor.

Tal como describen los investigadores en la revista Science, este medicamento radioprotector funciona utilizando las mismas armas que las células cancerígenas. En concreto, emula el mecanismo que utilizan éstas para evitar el proceso de muerte celular programada o apoptosis, lo que consiguen activando el factor de transcripción NF-kB, un tipo de proteína que juega un papel clave en la respuesta celular a agentes infecciosos como regulador de la respuesta inmune y que puede dar lugar al crecimiento celular incontrolado y, por tanto, al cáncer.

Según uno de los autores, el genetista Andrei Gudkov, “muchos en el terreno de la oncología están tratando de inhibir el factor NF-kB en células tumorales para llevarlas al suicidio, así que nos planteamos hacer lo contrario en células normales, con el fin de que sobrevivan a la radiación”.

El medicamento, que evita también la carcinogénesis asociada a veces a las radiaciones, se ha desarrollado a partir de la flagelina, una proteína que forma parte del flagelo de las bacterias del tipo de la Salmonella y que, al entrar en contacto con otra proteína de la supericie celular, llamada TLR5, hace que el factor NF-kB se active.

La compañía titular de la patente, Cleveland BioLabs, considera el producto un tratamiento complementario a la radioterapia, aunque espera poder vendérselo a los Gobiernos para afrontar un ataque terrorista con material radiactivo o un accidente nuclear.

La ‘prueba de fuego’

A juicio del presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), Ismael Herruzo, si al final resulta efectivo en personas, este fármaco será “estupendo”, porque permitirá no sólo reducir el daño de la radioterapia en el tejido sano, sino administrar a los tumores la dosis de radiación adecuada, algo que en algunos tipos de cáncer no ocurre, debido a la toxicidad que tiene la técnica sobre el sistema digestivo y la médula ósea. No obstante, Herruzo cree que hay que ser cautos, ya que el fármaco debe superar todavía la prueba de fuego, es decir, la fase clínica de experimentación, para demostrar su eficacia en seres humanos.

Por otro lado, según Preet Chaudhary, de la Facultad de Medicina de Pennsylvania, el fármaco podría servir también para otras enfermedades donde hay apoptosis, como los desórdenes degenerativos.

Medicamento contra la radiación

Fuente: BBC Mundo.

Un medicamento que podría proteger al cuerpo humano de la radiación nuclear ha sido desarrollada por científicos estadounidenses.

Se espera que pueda contrarrestar los efectos de la radioterapia en los pacientes con cáncer y también en la eventualidad de un desastre nuclear o un ataque con "bomba sucia".

Conocido como CBLB502, y hasta ahora probado en animales, el medicamento dispara un mecanismo biológico que ayuda a las células sanas a resistir dosis fuertes de radiación.

Las investigaciones, publicadas en la revista Science, empezarán a aplicarse en pruebas clínicas.

Suicidio celular

La radiación elimina las células cancerígenas al causarles un daño que programa el suicidio celular, o apoptosis.

Pero las células sanas también pueden morir paralelamente a las células de un tumor, lo que hace necesario que los radiólogos intenten solo impactar el tumor durante el tratamiento.

Los investigadores desarrollaron el medicamento analizando la manera en que algunas células cancerígenas podían soportar la radioterapia.

Trabaja inhibiendo la proteína que inicia el programa de suicidio celular.

Los experimentos con animales señalan que CBLB502 protege a las células sanas en la médula ósea y el sistema digestivo contra la radiación, pero parece no proteger las células del tumor que continúan siendo vulnerables al tratamiento.

Ratones y monos inyectados con el medicamento entre 45 minutos y 24 horas antes de recibir lo que normalmente serían dosis letales de radiación tendieron a sobrevivir o vivir más tiempo que los animales que no fueron inyectados, muestran las investigaciones.

Un riesgo de prevenir la muerte celular es que células defectuosas podrían sobrevivir y convertirse en células cancerosas.

Dosis más altas

Sin embargo, los investigadores no detectaron que esto sucediera en los experimentos con ratones.

Además, no hubo aparentes efectos secundarios.

Proteger las células sanas contra los efectos de radiación podría permitir que los pacientes con cáncer reciban dosis más altas de radiación, o tratamientos más extensos de la misma.

El medicamento también podría ser utilizado en caso de un desastre nuclear, como el de Chernobyl, o los efectos de un ataque con "bomba sucia".

El doctor Andrei Gudkov, del Instituto de Investigación Lerner en Cleveland, Ohio, dijo que se habían propuesto a habilitar a las células sanas para que imitaran a las células de tumor y así evitar su destrucción.

Pero también tuvieron que desarrollar una manera de que el efecto fuese temporal y reversible.

"Demostramos que el medicamento es efectivo cuando se inyecta antes y después de la radiación", dijo.

"CBLB502 reduce la toxicidad de la radiación sin disminuir el efecto terapéutico contra el tumor y sin promover tendencias cancerígenas que pueden resultar de la radiación misma".

El Centro de Investigación de Gran Bretaña recibió con beneplácito el estudio como un paso importante en las reducciones adversas del tratamiento de radiación a personas con cáncer.