miércoles, 30 de julio de 2008
EL AJO Y SUS SORPRENDENTES PROPIEDADES TERAPÉUTICAS
Uno de los remedios curativos más eficaces y baratos de la farmacopea natural es, sin duda, el ajo. Combate las infecciones, es un potente antiinflamatorio, aumenta las defensas, mejora la circulación, previene la arteriosclerosis, disminuye el exceso de grasas en sangre, previene la hipertensión, alivia el dolor, es un eficaz expectorante, está indicado en problemas del aparato respiratorio y es diurético y estimulante. En suma, un producto de fuerte y a veces desagradable olor pero dotado de múltiples y sorprendentes virtudes.
Todas las grandes civilizaciones tuvieron en cuenta las amplias propiedades terapéuticas del ajo. Egipcios, hebreos, sumerios, griegos y romanos -entre otros pueblos- lo consideraron primordial para alimentar y sanar el cuerpo. Como condimento en la alimentación o como remedio natural para el tratamiento de múltiples dolencias se trata pues de una de las plantas aromáticas comestibles y medicinales que recomiendan sin excepción los nutricionistas, los naturópatas y cada vez más médicos -los que no se han formado por su cuenta son analfabetos en Nutrición- ya que está considerado, por sobradas razones, una auténtica panacea.
Y es que los medios actuales han permitido confirmar que la sabiduría ancestral sobre el ajo estaba justificada. Hoy se sabe que se trata de una excepcional fuente de vitaminas A, B1, B2, B3, C y E; además contiene agua, carbohidratos, proteínas, fibra, potasio, fósforo, calcio, hierro y sodio y se la considera una de las plantas más ricas en selenio y germanio orgánicos. También contiene adenosina -una sustancia química común en las plantas del grupo del ajo (cebollas, cebolletas, puerros, etc.)-, principal responsable de su capacidad para bloquear la agregación de plaquetas y fluidificar la sangre.
Además las cubiertas externas del ajo -y de la cebolla- contienen gran cantidad de pectina, una fibra gelatinosa que terapéuticamente se utiliza para combatir la diarrea, incrementar el torrente del plasma sanguíneo y disminuir el nivel del llamado "colesterol malo" y de los triglicéridos tanto en la sangre como en el hígado. Otro componente del ajo es el ajoeno, un eficaz anticoagulante que ha demostrado además un gran espectro de acción contra hongos y levaduras nocivas como el aspergillus niger -presente frecuentemente en el canal auditivo externo- y la cándida albicans que es causa, entre otras dolencias, de la vaginitis y la ubrera oral.
Sin embargo, quizás los compuestos más valiosos del ajo sean sus aminoácidos sulfúreos y, entre ellos, especialmente la alicina que es fruto de la mezcla de uno de estos aminoácidos con la enzima alinasa. Estos aminoácidos sulfúreos tienen un marcado efecto antibacteriano y antivírico, contribuyen a aumentar los leucocitos y los macrófagos, reducen la presión sanguínea, alivian el asma y la bronquitis, mejoran la función cardiaca y la circulación de la sangre y ayudan al cuerpo a eliminar toxinas nocivas. Además, el azufre es un elemento imprescindible si queremos librarnos del cáncer y disfrutar de buena salud.
En fin, en lo que coinciden los expertos es en que lo que hace que el ajo sea tan eficaz es el efecto combinado de sus cerca de cien compuestos diferentes. Y eso que muchos opinan que éstos no son más que la punta del iceberg y que en los próximos años podrían descubrirse muchos más.
PROPIEDADES TERAPÉUTICAS
A lo ya dicho cabe agregar que investigaciones realizadas en las últimas décadas han demostrado que el ajo también inhibe el crecimiento de los estafilococos, los estreptococos y las bacterias causantes de la disentería y del tifus. Además está demostrada su efectividad para combatir microorganismos resistentes a ciertos antibióticos -destruye las bacterias patógenas en los intestinos sin dañar la flora natural que interviene en la digestión- y aumenta las defensas naturales del organismo.
También se sabe que es un desinfectante 50 veces más potente que el alcohol de 90º o el zumo de limón además de ser un excelente antiinflamatorio. De ahí que se emplee tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones de todo tipo siempre que éstas no sean de carácter agudo o mortal. Es decir, es útil en infecciones de boca, garganta o pecho -resfriados, toses, bronquitis, sinusitis, laringitis, rinitis, asma y gripe (además es un buen expectorante)-, infecciones de estómago (diarreas y gastroenteritis); infecciones de la piel (pie de atleta, tiña, etc.) e infecciones del aparato genitourinario como la candidiasis o las aftas. Por otro lado, el ajo es una manera natural de evitar la infección por salmonelosis ya que en los preparados a los que se añade se anula el riesgo de que exista la bacteria que lo causa.
Bueno, pues además de ser el antibiótico natural por excelencia el ajo ocupa una posición privilegiada en la lucha contra los problemas cardiacos, posición en la que ningún otro remedio lo iguala. Esto, al menos, es lo que mantiene el doctor Stephen Fulder en su libro El poder curativo del ajo en el que a este respecto explica que puede reducir significativamente los niveles en sangre de triglicéridos y "colesterol malo", disminuir la presión arterial, fluidificar y purificar la sangre y prevenir la coagulación o la trombosis en los vasos sanguíneos. Es decir, que protege el corazón y el sistema circulatorio contra las tres causas principales de arteriosclerosis y ataques cardiacos. ¡Y lo hace simultáneamente, algo que no logra ninguno de los fármacos existentes en el mercado! En cuanto al nivel de colesterol malo en sangre más de una treintena de estudios clínicos han demostrado que tomar entre uno y dos dientes de ajo al día reduce la tasa de "colesterol malo" una media de un 15% lo que, según el doctor Fulder, es suficiente para reducir el riesgo de ataque al corazón ¡en un 30%! Mantiene el autor, asimismo, que este bulbo es uno de los mejores remedios anticoagulantes que se conocen.
Y no se agotan aquí las propiedades del ajo. Por ejemplo, se le reconoce cierta capacidad analgésica para aliviar los dolores de cabeza y de las muelas así como las neuralgias. También es eficaz para evitar el estreñimiento, las varices y las hemorroides. Ayuda en los problemas musculares (tensión muscular, artritis, artrosis, reumatismo, gota y ciática) y previene los problemas renales.
Es igualmente efectivo para mantener a raya los radicales libres y por eso se recomienda acompañar de ajo los platos compuestos por alimentos fritos, a la brasa o congelados ya que todos ellos generan en el organismo cantidades significativas de estos nocivos elementos.
Para los diabéticos es asimismo un aliado interesante ya que reduce los niveles de azúcar en sangre y estimula el proceso de absorción de la misma. Diurético y estimulante del tono vital posee además una indudable acción terapéutica sobre el hígado, el páncreas y las glándulas tiroidea, pituitaria y suprarrenales. Hasta combate el acné, las verrugas, las picaduras de insectos e, incluso, evita las canas si se fricciona directamente ajo sobre el cuero cabelludo.
Y aún hay más: se ha constatado que la tasa de cáncer de estómago en consumidores de ajo es un 60% menor que en aquellos que no ingieren ajos u otras plantas afines como cebollas, cebolletas y puerros. De hecho, ya se determinó ¡en 1953! -cuando se hicieron los primeros estudios sobre ajo y cáncer- que la alicina ofrece una interesante protección contra el cáncer al ayudar al organismo a eliminar las células cancerosas por lo que se le considera una más que recomendable herramienta preventiva.
Además el ajo fresco es un remedio calorífico. El acaloramiento que produce al masticarlo nos hace sudar y eliminar toxinas, incluidos los metales pesados que se almacenan en nuestro organismo.
En fin, por todo lo dicho -y que al parecer no es más que una mínima parte de las propiedades terapéuticas que podrían llegar a conocerse- no cabe duda de que el ajo es uno de los productos naturales más efectivos para evitar la enfermedad y mantener la salud.
UNO AL DÍA
En suma, el ajo es un alimento terapéutico inocuo y tras su ingesta nunca se han observado efectos negativos para la salud sino más bien innumerables beneficios. De hecho, es consumido por millones de personas a diario en todo el mundo sin que se tenga noticias de efectos secundarios en ningún caso. No se ha constatado el más mínimo malestar ni siquiera cuando -como recoge el doctor Fulder en su libro- alguien toma 200 mg de aceite de ajo al día (el equivalente ¡a 70 dientes1).
Sólo una prevención: como el ajo es anticoagulante deberá abstenerse de tomarlo si va a ir en breve al quirófano. Por lo demás, los profesionales de la salud recomiendan tomar uno o dos dientes de ajo cada día porque se le considera capaz de prevenir gran número de dolencias, incluido el cáncer. Y si se decide a hacerlo pero le preocupa el mal olor corporal -especialmente del aliento- sepa que éste puede combatirse masticando hojas frescas de perejil, menta fresca o apio. Luego basta con enjuagarse la boca con agua y unas gotas de limón. Otra posibilidad es prepararse una infusión de tomillo, eucalipto, romero o manzanilla pues todas ellas perfuman el aliento. Así podrá beneficiarse sin ningún inconveniente de las múltiples propiedades terapéuticas de este producto natural. Y es que como dice un conocido refrán francés, L'ail est sante. Mangez de l'ail. Es decir, "El ajo es salud. Cómalo".
sábado, 26 de julio de 2008
Carne clonada, ¿carne segura?
El organismo de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea (EFSA, por sus siglas en inglés) dijo que necesita más estudios sobre la carne y leche de animales clonados antes de garantizar que esos productos son "seguros" para el consumo humano.
Sin embargo, un informe de la EFSA reconoce que no se ha encontrado evidencia de que esos alimentos sean dañinos.
"No hay pruebas concluyentes que sugieran que hay diferencias, en términos de seguridad alimentaria, entre los alimentos procedentes de clones o su descendencia y los productos de animales concebidos de manera tradicional", dice el estudio.
La EFSA enfatiza en que, no obstante, son pocos los estudios disponibles sobre el tema y, además, no existe "un enfoque uniforme".
A la vez destaca preocupación por la tasa de mortalidad entre animales clonados jóvenes.
Entre las recomendaciones del estudio está la extensión de las investigaciones sobre seguridad alimentaria a animales que no sean ganado vacuno y porcino.
Confusión
Según declaró a la prensa un funcionario de la EFSA, el objeto del informe no es desaconsejar el consumo o la venta de esos productos.
El nuevo informe cambia de tono con respecto al que el organismo emitió en enero pasado, en el cual afirmaba que la carne y la leche de animales clonados no suponía un peligro para el consumo humano.Además, la opinión se hace pública en momentos en que el organismo estadounidense de Reglamentación de los Productos Alimentarios (FDA, por sus siglas en inglés) acababa de anunciar su aprobación a la comercialización de la carne clonada.
Todo esto, de acuerdo con la opinión de los analistas, genera confusión sobre la conveniencia de producir, o consumir, alimentos clonados, los cuales, como aseguró la portavoz comunitaria de Salud, Nina Papadoulaki, no se encuentran aún en el mercado europeo.jueves, 24 de julio de 2008
Gates y Bloomberg combaten el tabaquismo
Los multimillonarios Bill Gates, fundador de Microsoft, y Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, donaron hoy 375 millones de dólares para combatir el tabaquismo, especialmente entre la población de los países en desarrollo.
Los dos filántropos anunciaron hoy en Nueva York su aportación al combate de un hábito que mata cada año a más de cinco millones de personas, más que el sida, la tuberculosis y la malaria juntos.
Concretamente, Gates aportará 125 millones de dólares y Bloomberg otros 250 millones para financiar proyectos encaminados a ayudar a la gente a dejar de fumar, prohibir los anuncios de tabaco, proteger a los no fumadores de la exposición al humo y aumentar los impuestos que lo gravan.
"Las enfermedades causadas por el tabaco se han convertido en uno de los mayores retos en materia de salud pública de los países en desarrollo", aseguró el fundador de Microsoft al anunciar la donación realizada a través de la Fundación Bill y Melinda Gates.
La cantidad aportada por Bloomberg se suma a otros 125 millones de dólares que el alcalde de Nueva York, ex fumador, ya se comprometió a aportar para esa misma causa hace dos años.
Las donaciones anunciadas hoy se desembolsarán durante los próximos cuatro años y se destinarán fundamentalmente a países en desarrollo, entre ellos India y China, donde el tabaquismo va en aumento.
"Estoy encantado de que Bill y Melinda Gates (a través de su fundación conjunta) apoyen uno de los esfuerzos más importantes en materia de salud pública de nuestros días", apuntó Bloomberg, quien añadió que las donaciones "ayudarán a los gobiernos a enfrentarse a al epidemia del tabaco".
La Fundación Bill y Melinda Gates recordó a través de un comunicado que cuando Nueva York se convirtió en una "ciudad sin tabaco" en 2002, ningún otro estado o país tenía normas similares.
En cambio, ahora 24 estados de Estados Unidos (además de Washington DC) prohíben por completo el consumo de tabaco en bares y restaurantes, al tiempo que Uruguay, Reino Unido, Francia, Nueva Zelanda, Italia e Irlanda son países "libres de humo", según la fundación.
"Bill y yo queremos poner de manifiesto la inmensidad de este problema y catalizar la movilización mundial de gobiernos y sociedad civil para detener la epidemia del tabaco", aseguró Bloomberg en un comunicado.
martes, 22 de julio de 2008
Afirman los especialistas que no debería subestimarse la anemia
La mayoría de la gente de cierta edad conoce la anemia, trastorno de la sangre producido por la carencia de un número adecuado de glóbulos rojos sanos que lleven el oxígeno a los tejidos y los limpien de dióxido de carbono.
Sin embargo, los especialistas afirman que la anemia ha sido subestimada durante demasiado tiempo y que se la considera casi normal en ciertos grupos, como las mujeres que menstrúan y los ancianos. Un creciente cuerpo de investigaciones indica que esta enfermedad puede comprometer gravemente la calidad de vida de las personas, hacer que las personas enfermas se enfermen aún más e incluso adelantar la muerte, según dijo el doctor Allen Nissenson, nefrólogo y profesor de medicina de la Universidad de California en Los Angeles.
Hace mucho tiempo que los médicos son conscientes del riesgo de anemia en niños y adolescentes, pero el trastorno es mucho más prevalente en personas de más de 65 años, según los estudios. Un trabajo concluyó que la incidencia de anemia entre los mayores era de cuatro a seis veces más alto y que afecta a casi un cuarto de las personas de más de 75 años.
Incluso entre pacientes con trastornos casi idénticos, los que tienen anemia tienden a morir más rápido. En un estudio de personas con problemas cardíacos, por ejemplo, por cada descenso del 1% en el hematocrito, el índice de mortalidad aumentaba el 1,6 por ciento.
En un estudio de alrededor de 79.000 pacientes hospitalizados con ataque cardíaco, las transfusiones de sangre hacían descender la mortalidad entre los que tenían un hematocrito de menos del 33% al llegar al hospital.
Lo mismo ocurría con pacientes en diálisis. En un estudio sobre 20.000 de ellos que padecían falla renal crónica, los que tenían más anemia tenían el doble de mortalidad. Pero cuando se los trataba en forma efectiva, la mortalidad al año no era diferente de la de los que no eran anémicos inicialmente.
Síntomas sutilesProbablemente, la consecuencia más común de la anemia sea un descenso en la calidad de vida, especialmente entre personas mayores. En un estudio publicado por The American Journal of Medicine , la doctora Brenda W. J. H. Penninx y coautores siguieron a un grupo de 1146 hombres y mujeres de 71 años o más durante cuatro años.
Los participantes eran sometidos a tres pruebas al comienzo y al final del estudio: uno de equilibrio, una caminata y otro que consistía en levantarse del sillón. Los que tenían niveles de hemoglobina un poco por debajo de lo normal tenían más del doble de riesgo de registrar deterioro físico. Los que tenían mayores grados de anemia experimentaban mayor deterioro.
Entre los síntomas de la anemia figuran el cansancio crónico, debilidad, falta de aliento, palidez, dolor de cabeza o frío en manos y pies. Pero en mucha gente, los síntomas son demasiado sutiles como para que se los reconozca, y la anemia permanece indetectada durante años.
"Es tiempo de tomar la anemia más seriamente -afirmó Nissenson- y de asegurarse de que todos se hagan análisis sanguíneos de rutina y reciban tratamiento para restaurar el balance sanguíneo. Basta con un pinchazo en el dedo o con sacarse sangre de una vena. El pinchazo generalmente permite medir el nivel de hematocrito, o porcentaje de glóbulos rojos del plasma sanguíneo. El resultado normal va del 36 al 46% en las mujeres y del 46 al 56% en los hombres".
Una evaluación más precisa mide la hemoglobina, expresada en gramos por decilitro de sangre. El nivel de hemoglobina normal para las mujeres va de los 12 a los 13 gramos, y para los hombres, de 13 a 14.
"La causa más común de anemia es una nutrición inadecuada", dijo Nissenson. La producción de hemoglobina, la proteína de la sangre que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos, depende del hierro, que se encuentra especialmente en la carne, en las aves (especialmente en los órganos) y en la yema de huevo.
En menor grado, se encuentra también en las hortalizas de hoja verde, en las frutas secas, en las arvejas y porotos, y en los cereales y el pan integrales. Los alimentos ricos en vitamina C ayudan al organismo a absorber el hierro.
Estos nutrientes frecuentemente faltan en las comidas de las mujeres que pierden hierro en la sangre menstrual, las embarazadas, los vegetarianos, los que hacen dietas muy estrictas y las personas de escasos recursos.
sábado, 19 de julio de 2008
Fármaco prometedor para Alzheimer
Un medicamento utilizado para tratar alergias logró mejorar significativamente los síntomas de pacientes con Alzheimer leve y moderada, afirman investigadores.
El fármaco, Dimebon, fue utilizado en Rusia como antihistamínico pero fue retirado del mercado cuando surgieron mejores tratamientos.
Ahora, investigadores del Colegio de Medicina Baylor en Houston, Estados Unidos, afirman que la medicina puede mejorar la memoria, el comportamiento y la capacidad de llevar a cabo actividades simples como comer, de pacientes con demencia.
"Es necesario llevar a cabo más investigaciones -afirma la doctora Rachelle Doody, quien dirigió el estudio- pero el efecto de Dimebon en estos pacientes es muy alentador".
Lo más interesante del estudio, dicen los autores, es que éste es el primer fármaco para Alzheimer que logra una continua mejoría en los pacientes durante un período de 12 meses.
Hasta ahora ningún medicamento aprobado ha demostrado este efecto.
Mejora continua
El estudio -que aparece publicado en la revista médica The Lancet- fue llevado a cabo en Rusia con 183 pacientes con demencia leve a moderada que no habían sido tratados.
La mitad de los participantes recibió 20 miligramos de Dimebon tres veces al día y la otra mitad un placebo.
Los investigadores registraron el progreso de los pacientes durante los siguientes 12 meses.
A los seis meses se les sometió a pruebas como memorizar una lista de palabras y llevar a cabo tareas sencillas.
Los científicos midieron el efecto del medicamento basándose en una escala diseñada para medir la gravedad de la enfermedad.
Según los autores, los que tomaron el fármaco obtuvieron a los seis meses resultados mejores que los que habían obtenido al principio del ensayo clínico.Los que recibieron el placebo tuvieron peores resultados a los seis meses
Y un grupo más pequeño de pacientes que continuaron con el ensayo clínico durante seis meses más siguieron mejorando.
"Los resultados del estudio muestran que las personas medicadas continuaron mejorando con el tiempo -afirma Doody- mientras que los que tomaron el placebo siguieron empeorando".
Los científicos creen que el fármaco funciona estabilizando la mitocondria, los componentes de las células encargados de producir energía.
Y posiblemente, agregan, también evita la muerte de neuronas.
Cinco funciones
Las funciones que evaluaron los científicos fueron la capacidad de pensamiento y memoria, funciones generales, problemas psiquiátricos o de comportamiento y capacidad de llevar a cabo actividades de la vida diaria.
"A menudo, cuando llevamos a cabo pruebas con un fármaco, lo que vemos es alguna mejoría en una de las funciones estudiadas", dice Rachelle Doody.
"Pero en este caso, vimos una mejora en los cinco factores analizados".
En cuanto a los efectos secundarios, algunos participantes se quejaron de resequedad en la boca, pero nadie dejó el estudio debido a este efecto.
A pesar de los prometedores resultados, los expertos subrayan que éste sólo el inicio de las pruebas clínicas, y la prueba se llevó a cabo con un grupo pequeño de pacientes en una sola región del mundo.
Pero los científicos ya anunciaron que continuarán el ensayo clínico incluyendo a varias poblaciones de distintas regiones del mundo.
Los expertos afirman que hay mucho interés en esta prueba, ya que actualmente los fármacos aprobados para pacientes con Alzheimer leve a moderado no han demostrado mejorías en el enfermo durante más de 12 meses.
Además, el hecho de revivir un fármaco "antiguo" que ya ha sido utilizado para tratar otros trastornos, tendría costos de producción mucho menos costosos.
jueves, 17 de julio de 2008
El ejercicio físico frena el Alzheimer
Además de para mantener alejados los problemas cardiovasculares y el exceso de peso, el ejercicio también podría ser útil para frenar el avance del Alzheimer. Según una investigación estadounidense, en los primeros estadios de este trastorno, los pacientes en buena forma presentan una atrofia cerebral menor que el resto de enfermos.
Para llevar a cabo esta investigación, cuyos resultados se publican en el último número de la revista 'Neurology', un equipo de investigadores dirigidos por Jeffrey M. Burns, de la Universidad de Kansas (Estados Unidos) analizó una muestra de 121 personas mayores de 60 años. Un total de 57 individuos padecían un Alzheimer incipiente, mientras que el resto no tenía ningún tipo de demencia.
A todos los participantes se les pidió que se ejercitaran en una cinta andadora para comprobar su función cardiovascular (se midió en cada caso la cantidad de oxígeno que consumían durante la actividad). Además, todos se sometieron a una prueba de imagen para evaluar el volumen de su cerebro y las cantidades de materia blanca y gris que poseían.
Los beneficios de la actividad física
"Las personas en los primeros estadios del Alzheimer que estaban en peor forma física tenían cuatro veces más deterioro cerebral que los participantes en forma o que no tenían demencia", explican los autores.
"Las personas con un Alzheimer incipiente podrían preservar su función cerebral durante más tiempo si practicaran ejercicio regularmente. Las evidencias muestran que un menor volumen cerebral está ligado una peor capacidad cognitiva, por lo que preservar el volumen cerebral [a través del ejercicio] podría traducirse en mejores habilidades cognitivas", añaden.
Con todo, los autores de este trabajo reconocen que son necesarios nuevos trabajos que ratifiquen sus conclusiones, ya que sólo midieron en una ocasión la forma física de los participantes y no han podido desvelar el mecanismo que está detrás de esta relación beneficiosa.
"Por lo menos existen tres explicaciones plausibles: que el ejercicio modere la atrofia cerebral asociada al Alzheimer, que sea el propio trastorno el que intervenga en la forma física del paciente afectado o que exista un factor común subyacente que influya en ambas cosas", apuntan los investigadores.
Primer parche para tratar el Alzheimer
"A los familiares de las personas con Alzheimer nos cuesta mucho que tomen la medicación, ya que lo primero que dicen es que no están enfermos. Les damos los medicamentos, pero después los encontramos en el piso cuando barremos", comentó Victoria Ribas, presidenta de la Asociación de Lucha contra el Mal de Alzheimer (ALMA).
Para facilitar el tratamiento del Alzheimer -una afección neuro-degenerativa que se asocia no sólo con trastornos de la memoria, sino también de la conducta-, la farmacéutica Novartis anunció ayer el lanzamiento de una nueva versión de una de las drogas que usan estos pacientes: la rivastigmina.
Se trata del primer parche transdérmico para Alzheimer, que se aplica sobre la piel de la espalda, el pecho o el brazo, y que permite una administración continua de la rivastigmina durante 24 horas. El parche, además, evita buena parte de los efectos gastrointestinales que se asocian al uso de altas dosis de rivastigmina por vía oral.
"De acuerdo con lo que observamos en la práctica, uno de cada tres pacientes usan estos fármacos en dosis por debajo de las aceptadas por temor a la aparición de efectos adversos -dijo el doctor Ricardo Allegri, profesor de Neurología y Neuropsicología del Instituto Universitario Cemic-. Ahora, el parche representa una oportunidad para los pacientes que no han alcanzado la dosis máxima por vía oral."
"El estudio en el que comparamos el parche versus las cápsulas de rivastigmina y versus un placebo, demostró que el parche es más eficaz que la dosis máxima de las cápsulas", declaró el doctor Rafael Blesa, director del Servicio de Neurología del Hospital de la Sante Cre i Sant Pau, de Barcelona, y autor del citado estudio.
La rivastigamina actúa sobre un neurotransmisor llamado acetilcolina, retardando su degradación. El resultado, dijo Blesa, es que "mejora los síntomas de los pacientes, logrando una relativa estabilización clínica, sobre todo durante el primero y el segundo año de tratamiento".
El costo del parche es similar al de las cápsulas de rivastigmina. Con el 40% del descuento que aplican las obras sociales, más otro que realiza Novartis sobre este medicamento, el costo diario es de casi 4 pesos. "Los pacientes con certificado de discapacidad por Alzheimer deben recibir una cobertura del 100%", informó Ribas.